viernes, 14 de noviembre de 2008

‘Pasemos el verano' sin suspensiones ni despidos

Los 10.000 obreros del Smata movilizados en la Capital, después de la combativa movilización rosarina de General Motors, pusieron al fin en la calle la gran cuestión nacional que tan cuidadosamente se ha buscado ocultar. Setenta y siete mil despidos y suspensiones se produjeron en octubre en todo el país según cifras oficiales (El Tribuno de Salta, 8/10). El registro, alarmante, es igualmente engañoso porque no incluye al personal contratado cuyos contratos vencieron, al personal de agencia discontinuado, tampoco los "retiros voluntarios" (más de mil en los bancos solamente) y menos que menos al trabajador en negro cesanteado. Tampoco las vacaciones adelantadas, extendidas en la industria.
Los epicentros son la industria automotriz y la banca. La industria del cuero tiene el mayor índice de despidos con 1.200 compañeros que fueron directamente a la calle. Las suspensiones en los frigoríficos son masivas, con y sin garantía horaria, que aun cuando se paga es una miseria.
Belén, de la UOM, adjunto de la CGT, declaró que "no se trata de ponerse a hacer paros porque eso favorece a la patronal (...) hoy por hoy estamos trabajando con el gobierno y los empresarios en un menú de instrumentos como el recurso de crisis, los adelantos de vacaciones, las suspensiones con pagos parciales, los retiros voluntarios, la defensa del personal efectivo (pierden los contratados, nota de la redacción) (...) El objetivo es llegar a marzo, después vemos".
El tema, se nota, ha sido tratado en el secretariado nacional de la UOM, porque Gdamsky, con 300 despidos en La Matanza, no ha movido un dedo. El ala "progre", Gutiérrez en Quilmes y Piccinini en Villa Constitución -conmocionada por el adelanto de vacaciones a 3.000 obreros de Acindar-, promueven "comités de crisis" con las fuerzas vivas, empresarios, gobierno, sindicatos, parlamentarios, curas y comerciantes para discutir cómo "afrontar" la crisis. El "Barba" Gutiérrez fue muy explícito en su política porque planteó en el plenario de delegados "valernos del Recurso Preventivo de Crisis de la ley 24.013". De manera que se aprecia cuál sería el eje de esos comités de crisis: ajustarnos todos para perder todos un poquito.Grandes organizaciones sindicales se han visto sacudidas. Zanola decretó un paro nacional bancario. Rodríguez, del Smata, terminó movilizando 10.000 obreros en la Capital, uniendo el reclamo salarial de la rama concesionarios con la denuncia de los despidos y suspensiones.
Zanola terminó levantando el paro ante una conciliación, después de denunciar incluso que había en marcha "un golpe del capital financiero". De haber sido así, el paro era inlevantable. El levantamiento fue un crimen, porque la conciliación no tiene contrapartida patronal ya que los retiros voluntarios no tienen vuelta. Al levantar el paro privó al gremio de dar una advertencia demoledora y privó a cada sucursal bancaria de la oportunidad de reunirse en asamblea, organizar la medida y levantar la moral de los trabajadores que sufren el apriete patronal para el retiro.
Rodríguez jugó fuerte con su marcha, fuertemente condicionado por la combatividad de la rama concesionarios, por la catarata de despidos y suspensiones pero, por sobre todo, por la combatividad de los obreros de GM en Rosario. El Smata cordobés es un colador: ya aceptó 300 despidos en Renault, más de 200 del cuarto turno de Volkswagen, mil suspensiones hasta fin de año en Renault y suspensiones y vacaciones adelantadas en Iveco. La burocracia mecánica ha buscado autoridad con la movilización para negociar mejor con la patronal, pero por sobre todo para maniobrar frente a las tendencias de lucha.
Moyano suspendió una reunión de Consejo Directivo prevista el miércoles 5 de noviembre "para no tener que criticar la gobierno por la inacción" (Clarín, 6/10). Hay trascendidos de que un ala de la burocracia querría reponer la doble indemnización y se le atribuye esa intención a Héctar Recalde. De manera que la reunión se suspendió para no exponer la completa parálisis y confusión de la propia burocracia sindical, enredada en la política del gobierno y la UIA. Las declaraciones de Belén, de la UOM, salieron al cruce de los partidarios de la doble indemnización, estableciendo un debate público indirecto en contra de cualquier reacción de conjunto.
Es muy claro que "pasar el verano" es una política de toda la burocracia sindical. Ante una crisis que se descarga sobre los trabajadores a una velocidad sin precedentes, esa política es letal. Si consideramos que se pronostica una desocupación del 20% en Estados Unidos (Clarín, 30/10), nadie duda que en España llegará al 15% el año que viene, la BMW ya ha suspendido 40.000 obreros y General Motors y Ford han declarado la inminencia de su default, es evidente que la tormenta recién empieza.
El punto no es cómo achicamos las pérdidas en un comité de crisis, porque así sólo prepararemos nuevos golpes. Ahora es cuándo para realizar asambleas en todos los lugares de trabajo y preparar la respuesta de la clase obrera contra todo despido. La consigna es la prohibición de despidos y suspensiones ya. Reparto de horas de trabajo sin afectar el salario, aumento general de salarios y jubilaciones, rechazo de los recursos de crisis, apertura de los libros a comités de fábrica, reconversión industrial de las ramas que lo requieran.

Colapso de la vivienda

"De las 135.500 casas que el gobierno anunció entre 2004 y 2005 y que estarían listas en 2007, terminó sólo 27.028; es decir, el 19%. Apenas otras 30.902 están en ejecución. El 58% del programa está parado de acuerdo con los datos oficiales de la Subsecretaría de Vivienda" (La Nación, 12/10). Si se mantuviera este ritmo, el plan estaría completo en 2028, mientras hay un millón de familias con problemas habitacionales.
Como reconoce Carlos Pisdoni, administrador del Instituto de la Vivienda bonaerense, el plan está paralizado.Pérdidas millonarias
Estos "atrasos" no salen gratis. "De hecho, el Estado ya perdió cifras millonarias por un detalle no previsto, la inflación (...) Valuadas originalmente en 30.000 pesos, hoy cuestan no menos de 60.000. Y si alguna vez comienza la segunda etapa, ya se estipuló que saldrán todavía más, 90.000 pesos. En algunos distritos, hay actualizaciones de hasta el 200%" (ídem).La razón inicial para las demoras es que el gobierno comenzó el programa sin prever que las viviendas necesitarían obras paralelas, como cloacas, escuelas, salas de primeros auxilios, gas natural, agua corriente.
La imprevisión acumuló reclamos, incluso de vecinos que ya tienen su casa, que sufren también fallas edilicias.
En un informe elaborado por diputados provinciales de la Coalición Cívica, se denuncia que "las empresas más favorecidas por los reajustes y con fallas edilicias suelen ser las mismas", advirtieron. Según ese informe, cinco empresas concentran el negocio público de la construcción provincial: Calcaterra (cercana al grupo Macri), Martínez y De la Fuente, Ingenor, Iecsa y Eduardo Colombi. Estas empresas acaparan la mitad del Plan Federal; Calcaterra se lleva el 20% de las adjudicaciones (como se ve, los opositores del PRO se unen al oficialismo a la hora de los negocios).
Muchas de esas compañías aportaron dinero para las campañas oficialistas, en 2005 y en 2007.Las fallas en las casas del Plan Federal son usuales. Barrios sin nombres, hechos por la mitad, que tienen problemas edilicios.
En uno de esos barrios sin nombre que se está construyendo en Monte Grande (partido de Esteban Echeverría), conocido como "favela vip", hubo que sostener tanques con alambre en los techos de las casas porque la presión del agua hacía temblar las paredes. Para ahorrar sólo se hicieron cinco combinaciones de cerraduras. Cada vecino, con su propia llave, puede abrir 100 puertas. A unos kilómetros, en Florencio Varela, los vecinos todavía temen que las casas se derrumben antes de que terminen de pagarlas. Los azulejos de las 1.500 viviendas que les dieron en 2007 se despegan solos. Suelen quejarse de que "se hunden". Unos 500 kilómetros al sur, 76 familias de Quequén, en el partido de Necochea, reclaman por la caída de las mamposterías, las filtraciones y la humedad.
Gerardo Martínez, de la Uocra, dijo hace unas semanas que hay 60.000 trabajadores suspendidos por problemas en la obra pública.
Por otro lado, esta paralización está agitando las aguas en los municipios. Los intendentes, la mayoría de ellos del propio oficialismo, hicieron reclamos públicos (Tandil, Monte y varios del conurbano).
Los recursos provenientes de la obra pública son una de las fuentes fundamentales para que los intendentes puedan hacer cierta demagogia y, por sobre todas las cosas, mantener aceitados sus vínculos con la patria contratista y sostener su aparato clientelar apoyada en una frondosa red de punteros. El corte del chorro ya ha provocado el choque y alejamiento de la Casa Rosada del intendente de Varela, Pereyra, hasta hace poco incondicional al kirchnerismo. Cortocircuitos similares se están incubando en otros distritos del conurbano.
Programa
Frente a este colapso que amenaza nuestras condiciones de vida en todos los órdenes, es necesario que entre los trabajadores y los vecinos discutamos un programa de salvataje dirigido a defender nuestros salarios y jubilaciones, la vivienda popular, la educación y salud pública. Llamamos a promover asambleas, encuentros, plenarios y congresos en todos los distritos para debatir un plan de reorganización integral de los municipios, la provincia y el país que privilegien las necesidades populares (y no como ahora, en que todas las propuestas de salidas patronales tienen el común denominador de descargar la crisis sobre los hombros de los trabajadores).
Plan de obras públicas para construir el millón de viviendas que se necesitan y solucionar la grave penuria educativa y hospitalaria.
Basta de corrupción y obras truchas. Control y fiscalización de vecinos y trabajadores.
Apertura de bolsas de trabajo bajo control de los afectados, permitiendo el reingreso de los obreros de la Uocra sin trabajo y de los compañeros desocupados.
Salario equivalente a la canasta familiar. 82 por ciento móvil para los jubilados.
Contra la fuga de capitales, nacionalización de los bancos.- Cese del pago de la deuda externa.

Debate sobre la crisis mundial en Junín

Bajo el lema "¿Cuál es la salida a la crisis mundial?" se desarrolló en Junín una importante mesa-redonda de debate. El intendente Meoni (cobista) buscó boicotear el debate: negó la difusión de la mesa redonda en los medios que le responden, la cambió de lugar el mismo día de su realización y, por último, le ordenó a su secretario general y de Seguridad, Damián Itoiz, que se ausentara del debate.
De todos modos, una fuerte agitación política con miles de afiches y volantes y recorridas por los medios de prensa locales, lo cual aseguró una difusión masiva de la mesa y su realización exitosa, con 50 presentes. Participaron Ricardo Santamaría, coordinador del Area de Administración y Economía de la Unnoba; Julio Henestrosa, secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio; Ricardo Petraglia, concejal, candidato a intendente y titular del MID; y Christian Rath, dirigente nacional del PO.
El saldo de la mesa redonda lo resumió Henestrosa, al felicitar al PO por su intervención y por la organización de la mesa redonda, y propuso un nuevo debate centrado en cómo los trabajadores deberían enfrentar la crisis capitalista. Los mercantiles -que agrupan las concentraciones de trabajadores más importantes de la ciudad- han comenzado a sufrir despidos y suspensiones, sin que esto lleve a variar en algo las jornadas de 12 horas, el trabajo los sábados y domingos, el no pago de horas extras. El dirigente denunció la complicidad del Estado con la ofensiva actual y la continuidad entre la política laboral de Menem y Kirchner ("para tener un inspector del ministerio, debemos traerlo de Pergamino y pagar su estada y su viático").

14 de diciembre: Pic-nic del Partido Obrero

El 14 de diciembre se hará el pic-nic del Partido Obrero en el Parque Pereyra Iraola. Una jornada de esparcimiento de la familia obrera y la juventud, con actividades deportivas y recreativas. Y un acontecimiento cultural, con sus mesas-debate, cine, teatro, escenarios musicales, paneles plásticos, tango y folklore.
Los miles de trabajadores y jóvenes que participan transforman al pic-nic en una movilización, en una jornada de demostración política del desarrollo e influencia de los planteos socialistas entre los trabajadores y su vanguardia.
Vendrán los protagonistas de las grandes luchas obreras: los compañeros del Subte, Hospital Francés, docentes de Capital y provincia, choferes, gráficos, del neumático, metalúrgicos. La juventud estudiantil que ha recuperado la Fuba, de los colegios secundarios que luchan por el presupuesto, las becas y la defensa de la educación estatal, laica y gratuita. De los movimientos ambientalistas y de la lucha contra el gatillo fácil y la impunidad del poder. De la mujer trabajadora.
En una de las mesas-debate se presentará el libro "La revolución Rusa en el siglo XXI", el balance histórico elaborado por un equipo de Prensa Obrera, al cumplirse 90 años de la Revolución de Octubre. Otra debatirá sobre la crisis capitalista y la perspectiva que se abre en la lucha por el socialismo.
Se presentará un balance sobre el Encuentro Nacional de Mujeres y la lucha contra la violencia hacia la mujer. Tendrán lugar charlas sobre el arte y la cultura.
Otra mesa nucleará a dirigentes de las luchas obreras, para debatir cómo se pone de pie un movimiento obrero clasista y combativo.
A las 18 horas hablará Jorge Altamira. La consigna del Pic-nic: "Frente a la crisis capitalista, POR UNA SALIDA OBRERA Y SOCIALISTA".
El Ojo Obrero presentará sus estrenos: "Manzana 30" y "Casino". Una presentación especial merecerá el DVD -en el que participan importantes artistas internacionales y nacionales- de homenaje al Che, editado por la Fuba.
Habrá malabares y payasos, para que los chicos (y sus papás) disfruten a pleno.
En dos escenarios tendrán lugar recitales de bandas de rock, tango, cumbia y una competencia de baile.
Montaremos una feria artesanal con los artesanos que luchan contra el Estado para mantener sus trabajos y puestos.
Comienza la inscripción para los campeonatos de fútbol y vóley.
Usted, compañero, puede sumarse a esta movilización político-cultural. Abrimos un mail picnic2008@po.org.ar, para recibir propuestas, inscripciones y sugerencias que hagan de este picnic una gran empresa colectiva.

La transición tormentosa de Obama

A pocas horas de su victoria, Barak Obama realizó su primera designación: Rahm Emanuel - un parlamentario demócrata de Illinois- para el cargo de jefe de personal de la Casa Blanca. Según los medios, "la designación de Emanuel envía una poderosa señal" (Político, 7/11).
¿Qué "señal" da la designación de Emanuel?
El nuevo jefe de personal de la Casa Blanca es un viejo lobista de Washington que sirvió bajo Clinton; su designación muestra "la determinación de Obama de ser efectivo bajo las reglas existentes en el juego de Washington" (ídem). No hace mucho, en el curso de la campaña, Obama repetía que llegaba a la Casa Blanca para "cambiar la forma en que se hace política en Washington". John Boehner, jefe de los republicanos en la Cámara de Representantes, calificó la designación de Emanuel de "irónica" (ídem).
El "primer funcionario" de Obama, Emanuel, "no comparte los puntos de vista irreflexivamente liberales de muchos de sus colegas en la Cámara de Representantes". En los años de Clinton, ayudó a hacer aprobar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Nafta) y medidas que fortalecieron las leyes represivas y la capacidad de acción de los jueces y la policía (Político, 7/11).
Pero, por sobre todo, lo que destaca a Emanuel es su defensa incondicional del Estado sionista. El "primer funcionario" de Obama es ciudadano israelí y un veterano que ha combatido en el ejército de Israel. El portal pacifista israelí www.alternet.org denuncia que "Emanuel atacó al gobierno de Bush por criticar la política de asesinatos selectivos llevada adelante por Israel y otros abusos de los derechos humanos. Fue un decidido defensor del ataque israelí a Líbano en 2006, incluso desafiando la credibilidad de las denuncias de Amnistía Internacional y otras organizaciones de derechos humanos que reportaron las violaciones israelíes a la ley humanitaria internacional".
La designación de este "halcón sionista" (ídem) en un puesto principal en la Casa Blanca iría acompañada del nombramiento de Dennis Ross como "enviado especial a Medio Oriente". Primero con Bush (padre) y luego con Clinton, Ross defendió consecuentemente las posiciones sionistas. Por eso fue recompensado con la presidencia del Instituto para la Política en el Cercano Oriente... financiado por el lobby sionista.
Otros puestos de importancia esperan a David Axelrod y Robert Gibbs, dos ex funcionarios de Clinton. "Estas primeras designaciones, junto con informes de que un número de personas prominentes y establecidas están bajo consideración para puestos en el gabinete, sugieren que Obama está más preocupado en proyectar una imagen tranquilizadora de continuidad y competencia que en promover un rápido cambio en una nación que enfrenta dos guerras y una severa recesión" (The Washington Post, 7/11).
Existe también un fuerte lobby, impulsado por funcionarios del Pentágono y parlamentarios demócratas, para que Obama mantenga, al menos durante el primer año de su mandato, a Robert Gates al frente de la Secretaría de Defensa. Quienes defienden que Gates siga al frente del Pentágono argumentan que, bajo su mandato, "mejoró" la situación en Irak y que, como el propio Obama, es partidario de desplazar más tropas en Afganistán. Pero Gates se opone frontalmente a establecer un calendario de retiro de las tropas norteamericanas de Irak (una de las promesas de campaña de Obama). Los partidarios de seguir en Irak intentan hacer pie en el gabinete de Obama.La transición
Las primeras designaciones de Obama no pudieron sacar de las primeras planas algunas noticias demoledoras: las bolsas recibieron al nuevo presidente con nuevos derrumbes; el desempleo alcanzó su mayor tasa desde 1994; se perdieron más de un millón de empleos en lo que va del año; las grandes automotrices norteamericanas salieron a reclamar un mayor auxilio estatal para no ir a la quiebra.
La prensa informa que Obama impulsa la aprobación inmediata de un paquete de estímulo de 100.000 millones de dólares en recortes impositivos para la clase media y trabajos públicos. Pero "Bush ha dado pocas indicaciones de que planee permitir que los resultados electorales alteren el curso de los meses finales de su presidencia (...) eso incluye las propuestas de estímulo a las que la Casa Blanca se opone, como el gasto en obras públicas" (The Washington Post, 7/11). La "transición" todavía está en negociaciones.
Pero Obama no sólo enfrenta las resistencias de Bush. Sus "paquetes de estímulo" chocan con una parte del propio partido demócrata, "que quiere que el Congreso cubra el costo de cualquier programa permanente (...) mediante la suba de impuestos o la reducción de gastos" (ídem). El Centro de Política Impositiva estima que los "estímulos" impulsados por Obama agregarían unos tres billones de dólares al déficit en la próxima década... a los billones que ya se han comprometido en el salvataje de los bancos.
Los enfrentamientos y choques respecto de la política económica se reproducen en la disputa por la designación de algunos cargos claves. Larry Summers (ex secretario del Tesoro de Clinton) y Timothy Geithner (presidente de la Reserva Federal de Nueva York) se disputan la Secretaría del Tesoro. Según Clarín (9/11), el "preferido" de los banqueros de Wall Street es Geithner, un estrecho colaborador del secretario del Tesoro, Henry Paulson, en el manejo de la crisis en curso.
La burocracia de los sindicatos, por su parte, impulsa al diputado David Bonior -secretario de una asociación de defensa de los derechos de los trabajadores- como secretario de Trabajo. La burocracia se ha dado como prioridad conseguir el rescate para las empresas automotrices, pues su caída puede desatar un conflicto social de envergadura. Se estima que la industria principal, junto a todas las conexas, emplea a más de dos millones de trabajadores. La cuestión es vital. Inmediatamente después de la victoria de Obama, los jefes de las bancadas demócratas del Congreso se reunieron con los principales ejecutivos de las tres grandes automotrices. Los representantes de Ford, General Motors y Chrysler fueron acompañados en sus pedidos por Ron Gettelfinger, presidente de la UAW, el sindicato automotriz, que respaldó las exigencias patronales. "Su presencia fue un duro recordatorio de que los tiempos difíciles para las automotrices pueden amenazar las condiciones de vida de miles de trabajadores sindicalizados que ayudaron a los demócratas a volver a la Casa Blanca" (The Washington Post, 7/11).
No hay que suponer de todo esto, sin embargo, que Obama representa una suerte de continuidad, algo virtualmente imposible. La bancarrota capitalista se ha transformado en verdaderamente internacional con las noticias del comienzo de la depresión en China e India. Los conflictos de Estados Unidos con Europa han salido francamente a luz con motivo de la discusión sobre una nueva reglamentación internacional o "segundo Bretton Woods". Obama acaba de hacer una apreciable concesión al anunciar que suspendería la instalación de misiles en Polonia, lo cual le aseguró una reunión con el presidente ruso, Medvedev. De paso, pudo saber que el aliado de Bush en Georgia, D. Shakasvilli, se encuentra entre las cuerdas y de cara a un movimiento para su derrocamiento. Incluso la nominación de Emanuel (inevitable por sus lazos de años con Obama) va a ser seguramente la cobertura de seguridad para emprender un cambio de la política sionista, como ya lo han advertido recientes declaraciones de Olmert y Livni, el primer ministro y la canciller de Israel, respectivamente. En estas condiciones no debe sorprender que se anuncie que Obama ha pedido la derogación de 200 leyes promulgadas por Bush, y que se proponga clausurar los centros de tortura de Abu Grahib y Guantámano apenas concluya la ceremonia de asunción del gobierno. Obama necesita una especie de ‘Juicio a las Juntas', como ocurrió con Alfonsín luego de casi una década de dictadura. Estados Unidos enfrenta un derrumbe económico integral y la consecuente crisis política y social.
En este cuadro de conjunto -las disputas por las designaciones, las zancadillas de la camarilla de Bush y la presión descomunal de la crisis capitalista-, los setenta días que separan a Obama de su juramento pueden convertirse en una eternidad.

jueves, 6 de noviembre de 2008

JUNÍN: Se abrió el debate sobre la crisis mundial

Bajo el lema “¿Cuál es la salida a la crisis mundial?”, el viernes 31/10 tuvo lugar en Junín una importante mesa redonda de debate acerca de la crisis capitalista internacional. El intendente Meoni (cobista, a quien el Partido Obrero viene denunciando desde meses por intentar descargar a través de impuestazos la crisis del municipio sobre las espaldas de los trabajadores) buscó boicotear el debate: primero negó la difusión de la mesa redonda en los medios que le responden, luego cambió la charla de lugar el mismo día viernes y, por último, le ordenó a su Secretario General y de Seguridad, Damián Itoiz, que se ausentara del debate, si bien había comprometido su participación semanas atrás.
De todos modos, una fuerte agitación política con miles de afiches y volantes y recorridas por los medios de prensa locales, espacios públicos, lugares de trabajo y de estudio, pudo asegurar una difusión masiva de la mesa, así como su realización exitosa, con cincuenta presentes y la participación de Ricardo Santamaría, coordinador del Área de Administración y Economía de la UNNOBA; Julio Henestrosa, secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio; Ricardo Petraglia, concejal, candidato a intendente y titular del MID; y Christian Rath, dirigente nacional del PO. Entre los asistentes, se destacó la presencia de numerosos dirigentes sindicales, periodistas, docentes, médicos, jubilados, estudiantes, trabajadores y compañeros de los barrios organizados en el Polo Obrero.
Durante su exposición, Santamaría señaló que la crisis iba a afectar a la Argentina a partir del descenso en el precio de los commodities y de las dificultades para conseguir financiamiento interncacional; sin embargo, aclaró que nuestro país no iba a ser de los más perjudicados por la bancarrota. En este punto, expresó las ilusiones de algunos sectores que esperan que la crisis se circunscriba a las economías de los países centrales, sin notar que los Estados imperialistas buscarán descargar sus consecuencias sobre las naciones oprimidas.
Por su parte, Henestrosa denunció la continuidad anti-obrera entre las legislaciones de Menem-Cavallo y del matrimonio Kirchner. Señaló, entre otras cosas, que los empleados de comercio, una de las concentraciones obreras más numerosas de la ciudad, son obligados a trabajar sábados y domingos, que no se les paga horas extras y que, incluso, para solicitar un inspector laboral del Estado, deben hacerlo en Pergamino y subsidiarle el costo del viaje y la estadía. En relación a los despidos y suspensiones, manifestó que ya se estaban produciendo por miles en todo el país, y convocó a los compañeros del Partido Obrero de Junín a organizar un próximo debate sobre la situación del movimiento obrero frente a la crisis.
La necesidad de elaborar un programa de salida al derrumbe fue uno de los ejes de la mesa. Petraglia, luego de enfatizar la naturaleza financiera de la crisis, diferenciándola de lo que denominó la economía real, propuso una deliberada intervención estatal orientada a favorecer el desarrollo de las PyMEs, rediseñar el régimen impositivo, impulsar una política social transparente y no clientelística y evitar la fuga de capitales a través de regulaciones más eficientes y mayores controles.
La intervención de Christian Rath apuntó a desnudar la naturaleza capitalista de la bancarrota, que tiene su origen en una colosal crisis de sobreproducción. Denunció la superexplotación laboral y las burbujas financieras como dos intentos de los capitalistas por evitar la tendencia decreciente de la tasa de ganancia. Rath puso de relieve que el derrumbe capitalista ponía en cuestión una organización social que, regida por el fin de lucro, sólo tenía para ofrecer a las masas una mayor pauperización de sus condiciones de vida. En este punto, defendió la necesidad de construir una alternativa obrera y socialista.
Luego de las exposiciones, se sucedieron numerosas intervenciones del público, que participó ávido del debate. No tardó en emerger la situación de los ferrocarriles, problemática siempre latente en Junín. Los célebres talleres ferroviarios, donde trabajaban más de 5000 obreros, se encuentran hoy absolutamente devastados. Es clara la incapacidad del actual régimen social para proceder a una reconstrucción del sistema ferroviario nacional, lo cual implicaría una reorganización planificada del transporte en su conjunto, algo incompatible con un sistema dominado por la connivencia de intereses entre los sucesivos gobiernos y la patria contratista.
En cuanto al tema salarial, desde el público un dirigente sindical justificó la política del gobierno y de la burocracia, argumentando que los salarios deben ajustarse a las necesidades de la competencia capitalista. Rath lo refutó, explicando que siguiendo el razonamiento de sostener la “competitividad” de la industria nacional, los trabajadores argentinos no deberían pedir mayores salarios que los trabajadores chinos. Sin embargo, manifestó, de lo que se trata es de proteger las condiciones de vida de las masas frente a la crisis, lo cual sólo es posible a partir de luchar por un aumento general de los salarios, que eleve su poder adquisitivo al costo de la canasta familiar, lo cual impulsaría decisivamente el mercado interno.
Sobre el final, muchos resaltaron el valor de la mesa ante la carencia de debate político organizado en Junín, felicitaron al Partido Obrero de la localidad por la iniciativa, adquirieron nuestros materiales y dejaron sus datos para participar de futuras actividades.

“DESPIDAN A LOS BANQUEROS, REINCORPOREN A LOS TRABAJADORES”

Hace 48 horas, el kirchnerista Hugo Moyano reconoció que "el gobierno no tomó ninguna medida de fondo" frente a la escalada de suspensiones y despidos.
Para que el hombre hablara, la sangre tuvo que llegar al río.
Los despidos arrecian entre los trabajadores transitorios y contratados.
En otros casos, bajo la forma de "renuncias" o retiros "voluntarios".
Han golpeado en las automotrices, en las aceiteras, en los trabajadores de la construcción, en las curtiembres y en las cadenas de electrodomésticos.
En otros gremios ya empezaron los conflictos, como en la industria de la carne, los bancarios, los metalúrgicos.
Moyano tiene razón cuando dice que los Kirchner no hacen nada.
El matrimonio presidencial tolera las corridas cambiarias que desvalorizan la moneda y el salario.
Deja correr la fuga de capitales, que agrava la recesión y la parálisis de la economía.
Pero, ¿qué hacen Moyano y la CGT?
Por ahora, "juntan datos" sobre "el alcance de la crisis", cuando los datos sobran.
¿Qué hace Yasky?
Pide (‘pedir', pero no actuar, se ha transformado en una profesión) un "seguro de inclusión" para familias pobres, o sea que no quiere frenar los despidos sino regatear un ingreso asistencial.
Mientras tanto, los activistas del neumático continúan despedidos y las patronales preparan cientos de despidos más.
Pero mientras Moyano "junta datos", la clase obrera sigue otro rumbo.
Los compañeros de Easy cortaron las rutas por su reincorporación.
Los mecánicos de la General Motors de Rosario obligaron a la patronal a recular.
Los metalúrgicos de la zona oeste enfrentan los despidos con asambleas y cortes.
Cuando Moyano reclama "medidas de fondo", toca la partitura de sus jefes capitalistas.
Reclama, como ellos, una mayor devaluación de la moneda.
O tarifazos, pago integral de la usuraria deuda pública, resarcimiento a los vaciadores de Aerolíneas.
Consintiendo a los vaciadores, creen que zafarán de la catástrofe capitalista.
¿Tenemos que seguirlos?
Para parar las suspensiones, los despidos y el vaciamiento nacional, necesitamos un programa y un rumbo de lucha propios.
Realicemos asambleas y autoconvocatorias para poner en pie a los sindicatos y centrales obreras.
Que la CGT y la CTA rompan con el gobierno y lancen un plan de lucha a escala nacional.
La consigna de la etapa ha sido levantada, días atrás, en una marcha: "Despidan a los banqueros, reincorporen a los trabajadores".
Esa es la tarea, aquí y en todo el mundo.